La vida de Chuck Mike Flanagan

Sitges: Crónica 3

La encargada de abrir la jornada de hoy ha sido la adaptación de un relato de Stephen King dirigida por Mike Flanagan. La vida de Chuck nos narra la vida de Charles Krantz (Tom Hiddleston) a través de tres episodios vistos en orden cronológicamente inverso.

Así, el film comienza con la muerte de este hombre aparentemente ordinario pero que está extrañamente presente por todas partes y va retrocediendo a través de momentos clave de su vida. Desde un mundo en colapso plagado de mensajes dando las gracias a Chuck, asistiremos a instantes de su vida laboral, su amor por la música y el baile o sus relaciones personales y familiares.

La vida de Chuck Mike Flanagan


Con esta desestructurada estructura, Flanagan construye un puzzle emotivo y emocionante que inicia con un episodio asombroso con tono de misteriosa ciencia ficción que después va tomando sentido en los fragmentos posteriores, cuando se dota todo de contexto y vamos conociendo las vivencias del personaje principal.

La vida de Chuck Mike Flanagan


Uno de los grandes aciertos de La vida de Chuck es la inteligencia con la que mezcla los elementos fantásticos y de realismo mágico con la parte emocional y humana, dando como resultado una magnífica adaptación del relato de King. Y se presta a ello con gran solvencia su protagonista, un Tom Hiddleston que una vez más sabe resultar a la vez misterioso y cercano, además de volvernos a demostrar su habilidad por el baile en una de las escenas más memorables del film.

La segunda propuesta de hoy era la ópera prima de Alex Ullom, que estaba presente en la sala para explicarnos cómo esta película nació de una situación personal precaría y muy poco presupuesto. Pero la falta de dinero no ha sido impedimento para realizar una historia que nos ha resultado original y sorprendente.

It Ends nos presenta un grupo de cuatro amigos recién graduados que emprenden un viaje por carretera en un Jeep Cherokee. Cuando llevan un rato conduciendo y compartiendo conversaciones banales sobre su vida, se dan cuenta de que algo no es normal: la carretera parece transcurrir sin fin, sin desviaciones ni puntos de parada. Además cada vez que deciden detener el coche para intentar averiguar qué ocurre, un grupo de gente sale corriendo de entre los árboles intentando robarles el vehículo. Así que los protagonistas se ven abocados a seguir conduciendo sin fin intentando resolver el misterio, mientras ni el sueño ni el hambre les afectan.


Con esta idea sencilla y prescindiendo de toda sobre-explicación que deja en manos del espectador la interpretación sobre lo que pasa y cómo acaba la película, Ullom plantea una interesante alegoría sobre las incertidumbres del paso a la edad adulta, los fundamentos de las amistades adolescentes y el miedo a los caminos que debemos emprender cuando tomamos la responsabilidad de nuestras vidas.

La decepción de la jornada ha llegado de Francia. Dirigida por Julia Kowalski, «Her will be done» nos transporta a un pueblecito donde vive Nawojka, una chica de 20 años que trabaja en la granja familiar y vive una vida opresiva marcada por el carácter de parientes y vecinos.

La protagonista comienza a experimentar visiones y manifestar poderes que parecen ligados a su difunta madre, sobre todo después de la vuelta al pueblo de Sandra, una mujer rebelde y con reputación de problemática.

Her will be done Julia Kowalski


En el tramo inicial, la película resulta transmitir cierta inquietante atmósfera en el retrato de esta pequeña comunidad, centrándose en el dibujo de los personajes femeninos y aspectos técnicos como la fotografía y el sonido. Pero el resultado general acaba siendo una extraña mezcla de folk horror y denuncia contra un abusador machismo y unas tradiciones opresoras que no acaba de encontrar el ritmo ni consigue que el público empatice con la protagonista.

Her will be done Julia Kowalski